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La historia del cava

Publicat el 10/05/2016

La historia del cava

La historia del cava comienza en la mitad del siglo XVII cuando en la región francesa de Champaña se empezaron a embotellar vinos poco antes de terminar la primera fermentación para poder conservar mejor los aromas de vinos de poca graduación. Pero misteriosamente se producían unas burbujas y las botellas estallaban y los tapones salían disparados. Por este motivo solían llamarlo "salta-tapones" o "vino del diablo".

Hacia el 1670 el monje benedictino Pierre Pérignon, de la abadía de Hautvillers, se dedicó a mejorar el proceso de elaboración de estos vinos. Seleccionó las variedades de la uva y para evitar que las botellas explotaran, utilizó una botella de vidrio más grueso con un tapón de corcho sujetado con una grapa metálica. Así es como nació el llamado "método Champañés". El resultado fue un vino espumoso que disfrutó de una gran popularidad en la época, especialmente en Francia y en Inglaterra y por este motivo no se abandonó la producción.

El misterio del origen de las burbujas no se resolvió hasta 200 años después, cuando Louis Pasteur explicó el proceso de fermentación, lo que permitió mejorar mucho el proceso de elaboración.

En Cataluña la producción de champán comienza en el siglo XIX. El ingeniero Luis Justo y Villanueva como director del Instituto Agrícola Catalán de San Isidro promovió la elaboración de un vino espumoso de calidad con el método Champañés pero utilizando las variedades de uva autóctonas del Penedés. Los primeros "champanes catalanes" se presentaron en la Exposición Universal de París de 1867. Eran elaborados por la empresa de Reus Soberano & Cia y se llamaban "Champán de Reus".

En 1872 se elaboraron las primeras botellas de cava en Sant Sadurní d'Anoia siguiendo el método tradicional. Con los años, otras bodegas de la región comenzaron a elaborar cava. Esta gran concentración de elaboradores han convertido actualmente Sant Sadurní d'Anoia en la "Capital del Cava".

En 1887 la plaga de la filoxera arruinó los cultivos de uva del Penedès. Esto trajo una renovación de las variedades utilizadas, con la introducción de cepas blancas de calidad en sustitución de variedades tintas.

En el siglo XX, ya superado la pesadilla de la filoxera, el cava vivió una espectacular recuperación y durante los años 20 se consolidó en el mercado español. Durante los años 50 y 60 muchos productores de cava empiezan a exportar, especialmente al Reino Unido. La utilización de la denominación "Champagne" para comercializar el producto provocó que los productores franceses iniciaran procesos judiciales que se resolvieron finalmente en 1972 con el lanzamiento la marca Cava recogiendo el nombre común ya utilizado de "vino de cava".

La consolidación internacional llegó en los años 80. Hoy el cava es uno de los sectores más exitosos de la viticultura catalana, con una producción de 220 millones de botellas al año que llegan a consumidores de todo el mundo. En algunos países, como Bélgica y Alemania el consumo de cava ya supera al del champagne francés.